Depresión cuáles son sus síntomas


En muchas ocasiones las personas pasamos por épocas en las que, sea por el motivo que sea, nos sentimos más melancólicos y cabizbajos. No obstante, si esto se alarga demasiado puede desembocar en una depresión.

Para ayudaros a conocer más a fondo este trastorno, os traemos algunos de los síntomas de la depresión que os permitirán ser conscientes de si sufrís o sufre alguna de las personas que está a vuestro alrededor depresión.

El síntoma más frecuente de esta patología es el negativismo que acompaña constantemente al paciente, sintiéndose hundido, con faltas de vivir y sin ganas de nada, lo que acaba por desembocar en una pérdida absoluta de la vitalidad.

Sin embargo, los síntomas principales que la definen son: La tristeza patológica, diferenciándose de la tristeza que podemos sentir en un momento particular en que se convierte en un estado de ánimo propio de la persona, como puede ser la alegría.

Esta tristeza conlleva una carencia de la motivación en todos los aspectos de la vida, perdiéndose así las ganas de reír y de vivir.

Síntomas más frecuentes de depresión


La ansiedad es otro de los síntomas más frecuentes, convirtiéndose en el mejor amigo de la persona deprimida. Según el protagonismo de la ansiedad en la depresión se puede dar una depresión ansiosa o una depresión inhibida, cuyos síntomas son el mal humor, la irritabilidad y la agresividad.

El insomnio es otro de los síntomas, dado que a las personas depresivas les cuesta más conciliar el sueño, además de despertarse temprano e irritable. Con respecto a las horas de sueño hay que decir que en ocasiones, aunque son escasas, en lugar de perder las ganas de dormir, se incrementan las horas dedicadas al sueño.

En lo que respecta al apetito, la mayoría de las personas depresivas pierden las ganas de comer, lo que termina en una pérdida importante de peso.

El pesimismo de estas personas suele marcar tanto a la persona que no es algo sorprendente el que tengan pensamientos suicidas, ya que presentan una importancia excesiva por la muerte alimentando los sentimientos autodestructivos.

Otro de los síntomas importantes y que no debemos dejar pasar por alto es el exceso de culpa que se cargan, sintiéndose culpable por cualquier cosa que pase a su alrededor, tengan ellos o no influencia en los acontecimientos.